22 enero 2020

Primeros pasos para aplicar la metodología Agile

Al cambiar de una metodología tradicional como la gestión de proyectos en cascada, a una metodología ágil, hay muchos cambios que realizar. ¿Cuáles son los cambios principales que debes realizar para convertir tu gestión de proyectos en ágil?

Estos cambios estarán determinados por el cómo de tus procesos, mas que por qué son tus procesos. Los beneficios de convertir tus procesoso a la metodología ágil, se empezarán a ver una vez que los valores fundamentales del agile sean incorporados en los procesos. Salvaguardar que se cumplan estos valores, hará que según avancen los procesos, la cultura organizativa y su estrategia siga siendo ágil.

Los 5 elementos fundamentales del cambio de cascada a ágil

  1. Agile se centra en ser consciente y receptivo al cambio. Hay un equipo auto-gestionado, que se ocupa del plan de gestión principal, pero a la par, también se encargan de que este plan se adapte según sea necesario. En este aspecto la metodología ágil se diferencia de las metodologías tradicionales, donde, los managers deben seguir avanzando en el proceso, aún cuando los cambios no hacen lógico el siguiente paso, ralentizando así la entrega de resultados.
  2. Enfocado al cliente. En cada iteración, se controla el producto, se testea y se presenta al cliente o usuario, para que el equipo sepa en cada momento qué es lo que quiere el cliente. En el enfoque tradicional, se cumple con el plan, y el cliente normalmente no ve el producto hasta la finalización del plan.
  3. El Agile provee control a los equipos en todos los niveles. Los equipos ágiles son auto-suficientes y auto-gestionados, lo que les permite un alto y rápido rendimiento. Esto difiere del enfoque tradicional, donde prevalece la jerarquía.
  4. Se mide el éxito en función del valor dado al cliente. Al ser el cliente el eje central de la metodología agile, las otras métricas no tienen tanta ponderación. Con los métodos tradicionales, se toman en cuenta multitud de métricas, pero el valor ofrecido al cliente no suele ser tomado en cuenta.
  5. Alta personalización. La combinación de flexibilidad y alta autonomía en las metodologías ágiles, permite un alto grado de adaptabilidad. Los equipos pueden personalizar los procesos según necesiten, dependiendo de las circunstancias. Bajo la metodología en cascada, los procesos son rígidos e inflexibles, haciendo el cambio muy difícil.

Como adoptar una mentalidad ágil

Aunque no se mencione directamente en el Manifiesto Agile, a menudo escucharás hablar sobre la "mentalidad agile". Esto se debe a que, más que una forma de trabajar, que a su vez abarca multitud de metodologías de trabajo distintas, el agile es una mentalidad de equipo, sobre el producto, adaptado al entorno y al momento.

El aspecto más importante a la hora de "adoptar una mentalidad agile" es tener en cuenta a todas horas los 4 valores del agile, cada vez que se realice una acción, o se tome una decisión. Tener impregnados estos valores, es la forma de asegurarte que realmente estás trabajando de forma ágil. A partir de ahí, habrás de seguir con los 12 principios fundamentales del agile, reflejados en el Manifiesto Agile. Con esto, construirás una fuerte base ante todo lo que pueda ocurrir.

Mientras todas las prácticas y procesos estén basados en los valores y los principios del agile, estos estarán enmarcados bajo la metodología agile. La forma en la que se ejecuta la metodología puede de hecho variar. Un ejemplo de un método que últimamente está ganando mucha popularidad es el Scrumban. El Scrumban es una combinación de Scrum y Kanban, si se ejecuta de forma correcta, es una metodología agile, pero no es ni Scrum ni Kanban.

Aprende más sobre prácticas específicas de metodologías de trabajo ágiles, y conoce algunos ejemplos de cuando el agile fracasa.

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